2.5 litros de agua
14 conos de piloncillo
4 tazas de azúcar
8 rajas de canela
1 cucharada de semillas de anís
1 cucharadita de clavos de olor
1 calabaza grande
4 cucharadas de cal
Caliente el agua en una olla grande con el piloncillo, el azúcar y las rajas de canela.
En una bolsita de gasa o saquito bien amarrado de tela coloque las semillas de anís y los clavos de olor para que no se salgan dentro del almíbar. Hierva hasta que espese.
Para conseguir que no se desbarate la calabaza al cocinarla y quede durita en la superficie y suave en su interior, se parte la calabaza en trozos y se remojar durante unas horas con la cal asegurándose de que el agua cubra completamente todos los pedazos en lo que se espesa el almíbar.
Enjuague muy bien y escúrrala antes de ponerla en la olla del almíbar.
Cocine a fuego lento de 2 a 3 horas con las semillas de la calabaza hacia abajo.