1. Tienda en Linea
  2. Contáctanos
  3. Inicio

Silvia Eugenia Castillero - Poemas 2

Silvia Eugenia Castillero - Poemas 2

Tajo

Tiene que haber sido el mar con su furia.
Arrastró de tajo las formas, la lengua,
la plegaria matinal. Tiene que haber sido
esa descomunal fuente de cristal en pedazos.
Labriego insoluto, huérfano océano
desbordó la intimidad;
rabioso horadó los herrajes de la noche.
Furia venida del espesor de arenas
y rocas. Con su perfil de resaca
nos dejó sin costa, sin muelles,
en la abstracta posición del alba.

 

Clochard

A capela el cuerpo se sostiene –dijo,
abarcaba la copa con su pulso impreciso, 
tajante se posesionó de la ambigüedad de esa noche
en un sitio sombrío como arca de Noé, destinada a salvar
a los incomprendidos. Por un instante
la taberna fue su reino. Y sus monedas brillaron.
En la última, el sueño se volvió balbuceos
sobre la acera, otra vez.

 

Parque de las dunas

Me refugié en las dunas,
entre niños, el dorso no logró adherirse
a los espasmos naturales de la arena, neblinosa
ciudad de gigantes y diminutas corrientes.
De nada sirvieron las raíces,
su longevo discurso. Eran cadencias
urgentes: permanecer
en el remolino, rodar por el centro
vacío de las dunas, apisonar
los trucos de la arena para volverse arena
y girar sin más: frente a mi naufragio
permaneció la constelación de niños.

 

Ónice

La calle era de ónice,
abedules enormes cabían en ella,
pero eran bocetos sobre neblina,
los pasos arcillosos
nos volvían seres ocres
como caídos de la tormenta,
era tal vez un día de esos
que llegan a toparse con el último día.
La lluvia abría la rigidez de las calles,
enlodaba su trazo recto, lloraba su pudor,
no había sino esquinas y muros
y las vertientes blancas o rosas del ónice
en desacuerdo con nuestros pasos indecisos.

Poemas

Sobre Silvia Eugenia Castillero
Poemas 1
Poemas 2

  1. Contáctanos
  2. Mapa del Sitio
  3. Derechos