  
Rolando Arjona
...Y cuando oyó en su corazón la voz antigua y poderosa de su tierra,
vino aquí a pintar las cosas nuestras y poner en ellas lo mejor de su alma...
Antonio Mediz Bolio.
Cancún Q. Roo Septiembre 2007
Rolando Arjona: Sesenta y nueve años
de arte integral en México

Una voz amable y pausada; la de un hombre delgado, de piel clara; su rostro es serio y sus gestos expresivos, tiene labios delgados, nariz amplia y cabello blanco; el maestro Rolando Arjona Amábilis nos recibe en el taller de su casa; sentado junto a un ventanal; la luz de la mañana reflejada en su rostro agudiza sus rasgos y da la impresión que sus ojos brillantes tuvieran la transparencia del mar. Su atuendo es claro e impecable, y sus manos con dedos largos y estilizados se pasean ágiles entre libros, fotografías y reconocimientos que son la huella del paso de una vida dedicada a la creación.
Pintor, escultor, fotógrafo, heraldista y docente, don Rolando es un ejemplo de un autor plástico integral de nuestro tiempo. A sus ochenta y siete años se mantiene activo en el mundo de la plástica y nos muestra la vitalidad que falta en mucha gente con la mitad de su edad. Actualmente se recupera favorablemente de la operación de una catarata en el ojo y nos comparte su vivencia en el quirófano: ¨ Durante la misma operación que me estaban realizando yo observaba este maravilloso universo de formas y matices, aparecían imágenes de un color intensísimo, formas abstractas en movimiento que avanzaban y se desvanecían ¨. En cuanto a su actitud ante la vida y su vocación profesional es muy claro y nos dice sonriendo: ¨ Desde muchacho y hasta el ultimo día; mi vida no va a cambiar ...¨, con sesenta y nueve años de hacer plástica profesionalmente el maestro continua ¨...encantado de la vida.
En septiembre del presente año Arjona cumplirá sesenta y cinco años casado con su esposa doña María de la Luz Lemus Romo , le viven dos hijos, María Leila que vive en Cancún y Javier que es músico y vive en Los Ángeles. Para el la estructura familiar es algo muy importante: ¨ Formar una familia es algo muy serio ¨ sentencia el maestro y agrega ¨ mi vida familiar es de paz.¨ Siempre dispuesto a contar sus anécdotas y compartir sus vivencias nos narra diferentes facetas de su vida y de su tiempo:
El maestro Rolando Arjona Amábilis nace en Mérida Yucatán un veintiuno de Marzo de 1920. Inicia a muy temprana edad su gusto por las artes plásticas ya que la Escuela de Bellas Artes se encontraba junto a la escuela primaria en que el estudiaba y donde su padre era maestro. Siempre le llamo la atención y recuerda: ¨Yo no tenia edad, y desde la ventana veía a los maestros y a los estudiantes trabajando ¨. Fue en Mérida donde comenzó su preparación, primero en el taller de los hermanos González donde se familiarizo con diferentes técnicas y materiales; mas tarde ingreso a la Escuela de Bellas Artes que cerro por un conflicto estudiantil; y posteriormente ingreso en la escuela popular de arte que tenia una clara tendencia socialista: ¨ Entrábamos a las siete de la mañana, nos formaban en el patio y nos hacían cantar ¨La internacional ¨ que era un himno comunista. En los talleres el maestro prácticamente te obligaba a pintar lo que el quería ¨
Arjona también se enrolo en el ejército: Conservo parte de mi disciplina militar por que pertenecí al cuarenta y dos batallón durante algunos meses; me dieron de baja por la petición de mi padre al mismo medico militar que me acepto, por tener ¨el pie plano ¨. La inconformidad de don Rolando es notoria al tiempo que recuerda, ¨ Iban a enviar al cuarenta y dos batallón a combatir a San Luis Potosí a un general que en tiempos de Cárdenas se había revelado ¨.
En el año de 1938 decide ir a la Ciudad de México impulsado por sus maestros y el mismo director de Bellas Artes. El viaje fue largo y penoso: ¨Me fui con cinco pesos en la bolsa a Campeche; estuve en Ciudad del Carmen; trabaje en Tabasco, en Puerto Paraíso; Ahí le vendía dibujos a un político que publicaba una revista. Yo le pedí que me pagara por que necesitaba dinero para llegar a Veracruz, y el me dijo: ¡no te apures hombre; tu llegas a la carabela ¨ Claridad ¨, hablas con el patrón y te da tu aventón a Veracruz?. Confiado me embarque. Era un barco pequeño, íbamos todos mareados y al llegar al puerto me exigen el pago… pero si el licenciado me dijo que... No se de quien hablas ni se de lo que hablas, o me pagas o te regreso a Tabasco . No tenía un centavo, solo una cajita de cartón con dos mudas de ropa y mis pinceles. Cuando llegó la noche pegue la carrera! Con el miedo que tenia cuando me di cuenta ya estaba en la carretera a México ¨. El joven artista comenzó un largo viaje que duro semanas para llegar a la ciudad: ¨ Del puerto de Veracruz a México me fui a pie, iba avanzando poco a poco, me veían los campesinos caminando con mi cajita y mi sombrero de paja y me decían; ¿A donde vas muchacho? Voy a México. ¿Estas loco, sabes lo que es México?." El maestro vio tanta gente del campo durante su recorrido que lo primero que pinto al llegar a la ciudad fue un campesino.
Por: Roberto Liebig
Biografía
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