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Tu Historia - En Busca de la Memoria Historica del Anahuac

En Busca de la Memoria Historica del Anahuac

Mestizaje. Rolando Arjona

Mestizaje. Rolando Arjona

Por: Guillermo Marín.

Primera parte

La colonización en México inició en 1521 con la destrucción piedra sobre piedra de la ciudad más grande del mudo de aquellos tiempos. La destrucción de Tenochtitlán es más que un símbolo de lo que intentarán hacer fallidamente, primero los conquistadores, después los colonizadores y en los últimos 181 los criollos. En efecto, el sistema de colonial se basa en la explotación de los vencidos y en la depredación de sus recursos naturales a favor del imperio. Sea este español, francés o norteamericano.

Después de la invasión armada, los invasores les quitan a los vencidos 5 Elementos Culturales para condenarlos permanentemente a ser esclavos y que nuca jamás piensen en volver a ser libres, de tal manera que los puedan explotar con su trabajo y depredar impunemente sus recursos naturales. Primero les quitan el idioma y les imponen la lengua del vencedor. El objetivo es dejar "mudos" a los vencidos, que no puedan trasmitir su Cultura y que dejen de pensar como sus antepasados, logrando que al hablar la lengua del colonizador, los vencidos piensen como él. Perdiendo la lengua no sólo pierden el más fuerte lazo que los une entre sí, sino que, además, pierden su Cultura y su identidad.

El segundo despojo del conquistador al conquistado es la "memoria histórica", los recuerdos. Para que el pueblo invadido y vencido no se acuerde que un día fue libre y dueño de su riqueza, su Cultura y su identidad, se requiere volverlo amnésico. El vencido olvidará por diversos medios su pasado y su "nuevo mundo" se iniciará con la presencia de su conquistador. Tomará como propia la historia del conquistador y desconocerá la suya-propia, sintiendo desprecio por su propia historia.

El tercer Elemento Cultural que le quitan al pueblo vencido son los conocimientos. En efecto, el objetivo es que él no se sienta capaz de transformar el medio ambiente en el que vive. Que es impotente y estúpido. Que depende de su colonizador. Que sólo el invasor puede crear, transformar y resolver. Que el vencido necesita que el "invasor" haga las cosas. Lo dejan en calidad de estúpido.

El cuarto despojo al vencido tiene que ver con los espacios, no sólo físicos, como son las mejores tierras, los minerales, los bosques, las selvas o las costas. El cuarto despojo tiene que ver también con espacios sociales, místicos, religiosos, recreativos y culturales. El objetivo es hacer sentir al vencido como un intruso en la tierra de sus antepasados.

El quinto despojo es la religión y con ella el misticismo. Al quitarle la religión, que forma parte intima y directa de sus tradiciones y costumbres, de la forma de ver y entender el mundo y la vida, el invasor logra, no sólo que el vencido pierda la raíz espiritual de su Cultura, sino que pierda el dominio del más allá. Es decir, lo único que le queda es el mundo material e inmediato de su vida de esclavo. Pues a su muerte, tendrá que ir al lugar "sagrado" de su conquistador donde él seguirá de esclavo.

Cuando el invasor-conquistador le logra quitar esos 5 Elementos Culturales al pueblo invadido, ha logrado "neutralizarlo" y condenarlo para siempre a un estado de explotación y esclavitud, porque el vencido le enseñará a sus hijos, no a expulsar al invasor, sino a que sus hijos aprendan a ser invasores-explotadores-colonizadores de su propio pueblo. El sistema colonial implica que los vencedores como los vencidos vean como algo natural la explotación, el saqueo y la injusticia, como algo normal y cotidiano. Que en vez de rechazarla, ellos mismos deseen fervientemente convertirse en uno más de los históricos explotadores de su pueblo. Adquiriendo el carácter de "colonizado-colonizador".

Cuando un pueblo es colonizado metal y espiritualmente, podrá ser explotado, depredado y hasta masacrado, y a nadie le interesará detener esta barbarie. Sólo desearán, sumarse a ella para sacar ganancia. De modo que para descolonizar a un pueblo se requiere: recuperar la lengua, la historia, los conocimientos, los espacios y el sentido espiritual por la vida. La educación descolonizadora requiere enseñar a nuestros hijos a recuperar y revalorar estos Elementos Culturales.

Una de las tareas fundamentales es recuperar la memoria histórica y para enfrentar este colosal desafió necesitamos de mucha inteligencia, intuición y flexibilidad para armar "un rompecabezas" del cual, concientemente nunca hemos visto la imagen original. Esto es, necesitamos primeramente conocer "el pensamiento filosófico", que pudo estructurar siete mil quinientos años de desarrollo humano. No podemos profundizar sobre los antiguos mexicanos, sino no conocemos la propuesta filosófica, la estructura intelectual y espiritual que llevará a transformar la naturaleza, para darle un "sentido humano". Es decir, que no podemos entender a la cultura grecolatina sin conocer a sus pensadores y poetas, sin ellos, es sólo vislumbrar el follaje, pero sin poder llegar al tronco y mucho menos a la raíz.

Guillermo Marín.
www.toltecayotl.org.mx

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